Buscando
hacer cambios en mi vida que me llevaran siempre a lo más natural y simple,
llegué a descubrir en pleno la Alimentación Viva
o Raw Food por una de esas sincronías maravillosas de la
vida, el año 2009. Cinco años
antes había oído sobre este tipo de
alimentación y en ese momento me pareció una locura. Por alguna razón en ese
minuto sólo percibí cosas que “no podía” comer y que “no debía” hacer.
Claramente no era mi momento para abrirme y encontrar un mundo nuevo de
sabores, aromas, texturas y posibilidades. Hoy agradezco a
la vida infinitamente por la oportunidad que he tenido de aprender
tanto sobre la perfecta y generosa naturaleza, antes oculta a mis ojos,
de contactarme con el alimento como un camino de sanación y sin duda, como
parte importante del proceso que llevo como todos, a descubrir qué hago
aquí y qué me hace plenamente feliz.
La Alimentación
Viva es mucho más que una forma de alimentarnos, o una lista
de ingredientes permitidos y otra, de prohibidos. Es una elección de vida, que
repercute en muchas áreas y momentos del día, así como en las motivaciones que
van naciendo y floreciendo, guiándonos a ser parte de una sociedad consciente y
amorosa, respetuosa con cada ser vivo y amante de lo verde, de cada forma en
que la vida nos regala este maravilloso planeta. Nos motiva a hacernos responsables
de nuestras acciones, de hacernos cargo de nuestro propio
bienestar y nuestra salud, así como del cuidado de la vida en todo
sentido.
Cuando
empecé a estudiarla, practicarla y a conocer experiencias de otros, no podía
creer que por tanto tiempo hubiera ignorado asuntos tan fundamentales
como qué es realmente lo que nos metemos a la boca, y qué efectos genera
en nuestro organismo el ingerirlo. Quería contarle a todo el mundo este
descubrimiento maravilloso, para que todos pudieran elegir qué comer y cómo
comerlo, de manera informada y libre.
El autocuidado y el amor que nos
tengamos a nosotros mismos se refleja cada día en nuestras decisiones y éstas, en nuestro cuerpo y estado de ánimo. Si
andamos cansados o malhumorados muchas veces, o si esperamos "ser"
diferentes, me parece que tenemos la señal más concreta de que es necesario
comenzar a tomar consciencia del cómo vivimos y comenzar a valorar y cuidar
nuestro cuerpo y autoestima.
No dejemos
en manos de otros el cuidado de nosotros mismos. Hagámonos
responsables de nuestra salud y felicidad, informándonos y asumiendo las
consecuencias de nuestros actos a todo nivel. Y así como nuestro cuerpo es el
hogar más personal en esta vida que tan botado
tenemos, la tierra es el hogar de todos los seres que hoy lo habitan y
sufre sin parar por la prepotencia y el egoísmo humanos, utilizada a su disposición sin valorarlo ni cuidarlo como
corresponde.
La alimentación viva nos vuelve a conectar con
la sencillez y con la tierra a través de
los alimentos, generando en nuestro interior amor sincero por lo
verde y lo vivo y nos permite enmendar y corregir nuestras faltas de respeto
hacia la naturaleza, simplemente al darle un buen uso a lo que comemos.
Somos increíblemente afortunados de habitar esta tierra que nos acoge como
hijos amados y nos regala sus frutos para nutrirnos,
obtener energía, crecer y desarrollarnos como seres plenos y felices.
Me parece que la mejor razón para vivir es ser feliz y disfrutar a
diario de las infinitas posibilidades que nos rodean y que con dificultad
podemos percibir cuando estamos colapsados de mensajes de pesimismo, miedo,
competencia, lucha por obtener un “lugar” en este mundo, por ser
físicamente como los estereotipos artificiales de las pantallas de cristal, por
lograr los cargos más altos, y las cuentas bancarias más abundantes. Por ser
más “respetados” y “admirados”. Por “valer” más… de una u otra forma. La vida
nos demuestra con cada amanecer lo valiosos y amados que somos… todos hermanos
de una misma madre tierra, sin segmentaciones de valor y con los mismos deseos de realizarnos.
Me siento llamada a abrir los ojos y liberarme de las trabas mentales que nos coartan y limitan, para no seguir más un modelo de vida triste, egoísta y conformista, mal pintada como exitosa y desafiante. Amo la maravillosa sencillez presente en potencia en cada persona. La capacidad de abrirnos a lo simple y natural la tenemos. De disfrutar algo tan simple como una deliciosa cena colorida de alimentación viva, o de compartir preparando batidos de fruta que nos llenarán de vida, sin contaminar al medio ambiente, nuestras mentes y cuerpos… al contrario, nutriendo el alma. El comenzar a comer de manera más consciente llevará a interesarnos por otros temas y a empezar a percibir y reconocer un montón de posibilidades de ser más libres y más plenos.
Me siento llamada a abrir los ojos y liberarme de las trabas mentales que nos coartan y limitan, para no seguir más un modelo de vida triste, egoísta y conformista, mal pintada como exitosa y desafiante. Amo la maravillosa sencillez presente en potencia en cada persona. La capacidad de abrirnos a lo simple y natural la tenemos. De disfrutar algo tan simple como una deliciosa cena colorida de alimentación viva, o de compartir preparando batidos de fruta que nos llenarán de vida, sin contaminar al medio ambiente, nuestras mentes y cuerpos… al contrario, nutriendo el alma. El comenzar a comer de manera más consciente llevará a interesarnos por otros temas y a empezar a percibir y reconocer un montón de posibilidades de ser más libres y más plenos.
Sé con
seguridad que de nosotros depende el sanarnos y cambiar lo que no nos hace bien
en este momento y confío en que es posible hacerlo. La alimentación
es la base de la formación de toda sociedad y ha sido así desde
siempre. Por medio de la comida ganamos
energía para actuar, nutrientes para trabajar, amar, y compartir de manera
pacífica y plena, o toxinas y estados internos de acidificación que
llevan a la enfermedad, mal ánimo, estrés, estrechez mental, miedo y egoísmo.
Por esto la veo como un canal tan
potente para generar cambios a nivel personal y global, que pueden ser muy
positivos si aprendemos a alimentarnos de vida en vez de muerte. El
cerebro es el órgano que más nutrientes consume y lo que le demos para
alimentarse, influirá directamente en nuestros pensamientos y emociones,
positivas o negativas.
Los llamo a conocer y aprender de alimentación viva como una herramienta que puede serles tan útil y valiosa como a mí. Hay tanto por sanar y por nutrir! Esparcir la vida verde y natural. Con mucho respeto y en sintonía con los tiempos que se viven. Cada uno, desde donde se encuentre. Te invito también a ti a partir por sanarte tú mismo. A nutrir tu vida.
Los llamo a conocer y aprender de alimentación viva como una herramienta que puede serles tan útil y valiosa como a mí. Hay tanto por sanar y por nutrir! Esparcir la vida verde y natural. Con mucho respeto y en sintonía con los tiempos que se viven. Cada uno, desde donde se encuentre. Te invito también a ti a partir por sanarte tú mismo. A nutrir tu vida.
Atrévanse
a probar con sabores y formas desconocidos. La respuesta que tantos buscamos a
nuestros malestares físicos y emocionales… la forma más fácil y rica
de sanarnos y volvernos personas felices, conscientes y en pleno control de
nuestros actos y satisfacción en la vida, está en nuestras manos. Es simple.
Con ganas y confianza en que la vida nunca se equivoca, todo se puede lograr.
Quizás también para ti es momento de nutrir tu vida.
Quizás también para ti es momento de nutrir tu vida.